HISTORIAS INÉDITAS AL INTERIOR DE DOKHU
¿ERROR GRAVE U OPORTUNIDAD DE MEJORAMIENTO?
Cuando Denis iba a dar por terminada la reunión de grupo primario, Gloria abrió un paréntesis e interpeló:
GM: “En la última reunión, Elver dijo que era difícil que alguien perdiera su puesto; casi como una promesa de puesto vitalicio pero me quedé pensando en la inquietud de Daniela frente al tema de la vulnerabilidad que un ejecutivo puede tener en una compañía.
Me gustaría saber cómo tratarían una situación en donde alguien cometa un error grave. ¿Cómo se mide la buena o mala voluntad en las decisiones de los ejecutivos en Jefe y qué complacencia hay en una decisión en la que ese alguien sea despedido?”
-En tono sarcástico, Elver dijo:-
EM: “¡Yo no planeé esto!”
-Y es que Gloria es su hermana y la pregunta es un ‘poquitín’ atrevida. Denis reflexionó durante varios segundos, mirándola fijamente y le dijo:-
DO: “Creo, Doña Gloria, que gastamos muchos recursos y tiempo buscando la persona idónea para un puesto y cuando la encontramos, saltamos de alegría porque no es fácil encontrarla. Entonces se le da un contrato y desde ese momento hace parte de nuestra familia con todos los privilegios que le brinda su posición, bajo los criterios que se le entregan de antemano.
¿Por qué deberíamos despedirla? ¡Eso no tiene sentido!
Hay empresas en donde, muy descaradamente, despiden personas para asignar esos puestos a las roscas de turno pero ya Don Elver explicó que esa no es nuestra forma de administrar. Si la persona en cuestión se desvirtúa de alguna manera, es lógico que debe entregar su puesto. Ya no hace parte de nuestros valores colectivos.
Ahora… Cuando una persona va a tomar una decisión, reúne a su grupo de trabajo, expone el tema, escucha opiniones, se debaten soluciones, se solicita asesoría dominen o no el tema, se consulta con la alta dirección, etc.
Yo no veo razón para que alguien cometa un error grave.”
GM: “Lo entiendo perfectamente Don Denis pero eso no responde a mi pregunta.”
-Elver levanta la mano y Denis le concede la palabra.-
EM: “Hipotéticamente, si alguien cometió un error grave se debe a uno de dos factores posibles: Negligencia o falta de previsión.
Para el primer evento, Don Denis no sé qué va a hacer. Imagino que va a preguntar por qué no se aplicó el debido proceso y de acuerdo a la respuesta él tomará sus decisiones.
Para el segundo evento, pecar por inadvertencia, es lógico pensar que hay situaciones tan complejas que no es posible prever todos los escenarios posibles o que todas las posibles soluciones impliquen pérdidas.
Caso concreto, yo tomé la decisión de mantener la compañía en funcionamiento a pesar de que lo único que produce es gastos y deudas pero alguien tiene que tomar la decisión. Ése es mi trabajo.
Si a la persona que toma las decisiones se le da garrote en los momentos difíciles entonces pierde la confianza y su capacidad para tomar decisiones y esto es grave porque a nuestro nivel, se nos paga para tomar decisiones. Es lo que hacemos y ante una situación difícil, el garrote no aporta nada.
Lo mejor que se puede hacer es aportar soluciones y para esto se debe involucrar a todos los que deseen participar o tengan vínculos con el asunto o que puedan influenciar la toma de decisiones de alguna manera, en la oportunidad de mejoramiento.
Volviendo a mi ejemplo, miren cómo doña Marta trazó un plan financiero para mitigar el impacto negativo de mi decisión y haciendo uso del poder que le concede su posición, da una orden perentoria y frena todos los proyectos y gastos innecesarios, además de conseguir o tratar de conseguir recursos.
Yo no conozco nada que no se resuelva con dinero. Si hablamos de errores, hablamos de pérdidas porque hay errores que simplemente se corrigen con enmiendas pero hay otros que sólo se miden en pérdida o dicho de mejor manera, dejan de producir utilidad. No debemos confundir los gastos generales con las pérdidas, es decir, aunque pintar el edificio no aporta nada es algo que se debe hacer.
En esta empresa tenemos dos gerencias muy exigentes: Finanzas y Auditoría.
Cuando yo cometo un error, no puedo simplemente ir donde Doña Marta y decirle: Doña Marta, se perdieron dos millones de dólares. Por favor, anótelo en el libro de las pérdidas, entre otras cosas porque auditoría sabe que uno más uno no es igual a tres y también molesta bastante. Los libros contables necesitan números y necesitan justificaciones.
Yo debo entregar un informe justificando la pérdida, entregar un documento donde consigne una acción correctiva y desde luego debo tratar de mitigar el impacto de la oportunidad de mejoramiento vigente.
En conclusión, el que no hace nada nunca se equivoca. El errar es humano y en ocasiones es inevitable. Asegúrense de no negligir su labor y la expresión ‘error grave’ se convertirá en la expresión ‘oportunidad de mejoramiento’.”
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